jueves, 15 de enero de 2015

El poderío textil del Imperio Otomano


Fragmento de seda y cordoncillo metálico; lampa (kemha). S. XVI. Turquía. metmuseum

Las telas del Imperio Otomano están entre  las más elegantes del mundo islámico. No lo digo yo, sino el Metropolitan Museum of Art (www.metmuseum.org) en el interesantísimo ensayo de Nazanin Hedayat Munroe (Departamento de Arte Islámico). 
Las telas otomanas se caracterizaban, principalmente, por los motivos a gran escala, a menudo realzados con hilos metálicos brillantes. Empleaban seda tejida en diferentes modos, incluyendo terciopelos y satenes. No sólo se vendían dentro del Imperio Otomano, sino que también estaban destinadas a la exportación a Europa y Medio Este, donde eran un artículo de lujo enormemente apreciado.
En el siglo XVI declina la exportación de la seda salvaje desde Irán, debido a contiendas políticas, lo que impulsa el cultivo de seda  dentro del Imperio Otomano, incrementándose la calidad y variedad de las telas. El tejido de la seda se traducía en diferentes productos lujosos, tales como terciopelos (catma), sedas con base metálica (seraser o kemha), telas de doble urdimbre y dos o más tramas (seraser o taqueté) y las lampas (kemha), que combinan tejidos de sarga y satén.

Brocado en terciopelo de seda con cordoncillo metálico. Imperio Otomano, S.XVI. MFA Boston
 www.pinterest.com

Fragmento con patrón ogival. Seda y cordoncillo metálico. S. XVI. Turquía. metmuseum

Fue durante el reinado de Suleiman I, el Magnífico (1.520-1.566), cuando los talleres reales de diseño (nakkashane) desarrollaron los estilizados motivos florales, emblemáticos del estilo clásico otomano. Plasmados en un patrón repetido en forma de enrejado, incluían ondulados tallos verticales con palmas floridas, claveles, granadas y peonías. Otro de los motivos más populares es el diseño chintamani, que representa dos líneas ondulantes  juntas seguidas de tres círculos en formación triangular. Chintamani significa joya auspiciosa en sánscrito y se trata de un motivo originado en la imaginería budista.

Fragmento de tercipolo de seda. Motivo de rallas de tigre y cintanami. S. XV. Turquía. metmuseum

Fragmento de kaftan. Seda y cordoncillo metálico; taqueté (seraser). S. XVI. Turquía. metmuseum


Funda de cojín en terciopelo (yastik). Brocado de seda y algodón;  1.600. Turquía. metmuseum


El brocado de terciopelo con cordoncillo dorado, que aparece en la primera imagen de este post, se conserva en el Museum of Fine Arts de Boston, donde existe una sección dedicada a las artes textiles (www.mfa.org). Ésta y muchas de las telas del antiguo Imperio Otomano recuerdan a los diseños de Mariano Fortuny, aunque es al revés, las telas del artista catalán se inspiraban en los tejidos orientales antiguos que coleccionaba su madre (latelaescrita.blogspot.com.es). Sin duda, son unas suntuosas tapicerías de ensueño. No esperábamos menos de quien, entre otros lugares, tuvo su capital en Bizancio-Constantinopla-Estambul.

Fuentes y fotos:
www.metmuseum.org
www.mfa.org
www.pinterest.com
http://es.wikipedia.org/wiki/Imperio_otomano
http://en.wikipedia.org/wiki/Lampas